MÓNICA & LOS SEGUROS - PERSE
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MÓNICA & LOS SEGUROS

MÓNICA & LOS SEGUROS

Mientras estudiaba mi carrera de Ingeniería Industrial en el Tec de Monterrey Campus Guadalajara, compré la idea para la que me programó la sociedad de que el paso siguiente, dentro de mi carrera profesional, era emplearme en empresas de renombre y aspirar a puestos directivos y por supuesto, con prestaciones. Y tal cual estaba en mi mente programada,  lo hice. Durante algunos años llegué a ser empleada en seis empresas distintas, iniciando siempre con un gran orgullo y gusto por el venir de nuevos proyectos, sin embargo  cada vez era evidente que la tendencia de mi duración o permanencia en esa supuesta estabilidad del empleo, estaba en disminución. En el primero de mis empleos duré 2 años, en el siguiente 1.5 años, uno mas por 11 meses, algo estaba pasando y todavía me costaba aceptarlo, de hecho hubo uno en el que duré 2 meses! Todavía no estaba al cien por cierto convencida de emprender, pero algo en mi ser me llamaba a la libertad, así que intenté emprender por mi cuenta.

Mi Primer emprendimiento…

Intenté emprender un negocio de repostería, horneaba unas galletas deliciosas, por lo menos mis amigos, clientes y por supuesto yo eso pensábamos, sin embargo me di cuenta que en esta época en este país, el emprendimiento es una carrera de obstáculos mas que de equipo, soporte y crecimiento. Los costos de la fiscalización, la corrupción, y la burocracia en conjunto, elevan los esfuerzos duplicados de las personas productivas y con eso, por lo menos la eliminación de emprender como yo lo soñaba, haciendo las cosas bien. Por lo que me volví a emplear en plena depresión. Con lo mismo: trabajo de 8 horas, absorbiendo el estrés del dueño, en un rumbo donde mi carro fue «cristaleado» 2 veces e invertía 2 horas en el tráfico, donde no había espíritu de equipo y trabajo, y donde la petición un aumento de sueldo demostrando mis resultados y los beneficios que estos le brindaban a la empresa terminaban en platicas de suplicas de mínimo el aumento de la inflación y un enunciado de «vemos el próximo año».

Fue entonces un amigo agente de seguros me invito a una entrevista en SMNYL porque vio en mi cierto descontento en mi vida y ademas potencial desperdiciado. Como todo robot, le dije que no me interesaba porque yo ya tenía trabajo. Pero me dijo que me consideraba alguien con apertura y que no perdía nada en escuchar, lo cual siempre ha sido parte de mi filosofía. Así que fui a la entrevista y acepté la propuesta en menos de dos semanas. Comparto contigo mis razones:

El por qué SI

Me convertí agente porque buscaba LIBERTAD! Y la obtuve! LIBERTAD en tiempo y dinero. Sin límites, sin rendir cuentas a alguna estructura burocrática. Sin rogar aumentos de sueldo porque yo misma los puedo obtener a voluntad. Pero sobre todo, LIBERTAD de formar mi negocio que tanto había buscado! Una franquicia económica y práctica, con la receta y procesos en charola de plata, con garantía y con 2 socios con años de experiencia que son la firma Persé y la Compañia aseguradora SMNYL. El riesgo era mínimo, no había mucho que perder y mucho que ganar.

Si bien todo beneficio requiere un esfuerzo, aquí no es la excepción. No todo es rosa, pero sí un 90% a comparación de otros negocios mas dolorosos. Cualquier industria requiere esfuerzo, y en esta industria el esfuerzo se disfruta. Hoy llevo 5 años, 100 clientes satisfechos y un negocio del que puedo disponer y tomar decisiones. En 5 años he hecho lo que nunca hubiera hecho con mi ritmo de vida anterior plano, soso y gris. Viajes a granel sin preocuparme del seguimiento de una oficina, disfrutar el luto de mi hermano sin pedir permisos oficinistas, tomar un programa de desarrollo humano que aplico en mis ventas y vida diaria, ganar un torneo de Taekwondo a mis 34 años, moverme a Irlanda, embarazarme y casarme. Los 3 últimos en tiempos de Covid y dando servicio a mis clientes sin parar.

Volvería a tomar esta decisión las veces que fueran, lo único que cambiaria es que me haría agente desde que egresé de mi carrera, y no 7 años después. Como sea que mi vida evolucione, este capitulo ha sido el mas enriquecedor, empoderado y revelador, y hoy puedo decir, que tengo la LIBERTAD de agradecerlo!

Mónica Lizárraga